domingo, 18 de octubre de 2009

Sogni d´oro.

Y corro cada noche descalzo sobre cristales que me queman bajo los pies, al salir de una Escuela que se ha convertido en mi segunda casa. Corro, e incluso vuelo, para llegar a mi cuarto y marcar los 9 digitos que me separan de su voz. Y la escucho cuando me habla y no pierdo ni un detalle de lo que me cuenta. Hay veces, en las que ninguno dice nada...y solo se escucha ese precioso silencio que lo escribe todo en el aire sin emplear una sola palabra. Y las historias se me hacen cortas cuando las habla ella y no otra, incluso las tristes son cómo amarguras cantadas por Chabela Vargas... Y sueño con máquinas que me teletransportan a su lado cada amanecer, con camas voladoras y "cosas de ésas" que soñamos los soñadores como yo, como ella... Y saco pecho porque aposté todo por el 37, aún a sabiendas de que posiblemente nunca saldrá... Y cada noche le engaño en la cama con otra.,acostándome con la desgraciada suerte de tenerla sin tenerla cerca, de sentirla sin tocarla y de hacerle el amor sin que ella se dé ni cuenta. Gran injusticia los 1326 kilómetros que nos separan, lo sé. Pero como dice Ibarra "si tratas de ser justo, solo es justo el corazón, los demás órganos tratarán de quitarte la razón..."


Pues eso, a ser justos y a esperar...que al impaciente se le olvida la miel del presente.

Luis.


2 comentarios:

ele* dijo...

holaa!!puff hacía un montón que no me pasaba por aquí, de hecho tu tampoco has escrito demasiado ultimamente.
Veo que has vuelto a Madrid y que te has dejado en París (supongo) algo más que un corazón. La distancia duele.

cuidate. un beso!

Eduardo dijo...

"...así que sé fuerte o sé inteligente, pero sé algo en la Tierra, y tenen mente un escondite por si empieza la guerra."